
Tal vez tardé… pero era casi imposible procesarlo. Ese raro estado entre el mal sueño, el no sueño, los sueños con miedo… Una habitación grande y vacía, una cama pequeña y vacía… Tal vez demasiado grande… Nudos en la garganta y lágrimas y dudas y llamadas desesperadas a las tantas de la madrugada… Y una tarde te abro la puerta como en un día de rebajas. El pistoletazo de salida. Mis hoyuelos. El relevo de mis ganas. Comernos vivos. Los besos que me debías (y me debes). El agua resbalando por mi espalda. La restauración de todo lo destrozado. Todo lo que haces como si no te dieras cuenta. Acoso y derribo. Dejarme caer a ciegas y que estés ahí. Embriagando mi cabeza de alcohol, de risas y de brisas… Noches interminables. Una habitación grande y una cama pequeña y… dormir tranquila sabiendo que no vas a irte.
Buenos días. Hacía tiempo que no me despertaba con una sonrisa en la cara.
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