martes, 30 de agosto de 2011

17.

Porque la primera vez que te besé nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo… Y fue increíble. Hay cosas que se deciden sin que nos demos cuenta. Y no podemos hacer nada.

Desde entonces siempre miro el reloj…

Gracias, de verdad. Por ser el primero. Por que nos sigan pasando las mismas cosas en una milésima de segundo. Por todo. 14F.

No hay comentarios:

Publicar un comentario