A veces hay tanto ruido a tu alrededor que lo único que quisieras hacer es volverte sorda y dejar de escucharlo todo. No pretendo entender cómo ella pudo formar parte de tu pasado, porque no puedo, pero simplemente dime que no es parte de tu presente. Dime que no. Dime que no es verdad, y te creeré.
¿Sabes lo peor? Que la entiendo, que yo escribo sobre lo mismo. Sobre el mismo. Que razones tenemos todos, pero yo muchas más que ella. Por eso ya no voy a escuchar más. Voy a encontrar el punto medio, la relación entre mirar por donde piso y dejarme llevar. Sobre todo, ante todo... voy a luchar. Porque lo sé desde que una noche me dio dos besos. Un sentimiento... jugársela, mandarlo todo al infierno. A riesgo de caer en picado y para siempre en el intento. A riesgo también de ser la única manera de ser completamente feliz. No voy a decir que lo siento por ella, pero la verdad es que me quedo en el camino. Y si quiere pasar tendrá que pasar por encima de mí. Porque sé que él puede ser mi único puto motivo.
Así que, yo que tú, me rendiría ya.
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