Una vez damos el paso, aunque podamos girarnos a mirar, no podemos volver atrás; y a la vez, la vida no deja de empujarnos; tampoco podemos quedarnos parados. Es más acción que pensamiento. Es una caída constante en algún futuro. Da igual cuánto eches de menos algo; estás donde estás y donde estarás siempre es un lugar distinto de donde estuviste. Porque cargamos con nuestra historia, y procedemos de un lugar. Y este lugar tenemos que cuidarlo. Al igual que el árbol no es sólo tronco ni sólo hoja.
Tenemos la mala costumbre de querer a medias...
No hay comentarios:
Publicar un comentario