martes, 30 de agosto de 2011

6.


Es locura. Es el corazón que late a dos mil por hora. La luz que surge de la noche en pleno atardecer. Las ganas de despertar por la mañana sólo para mirarse a los ojos. Ese grito que te llama y te hace comprender que es hora de cambiar. No tiene edad. Y no se cura fácilmente. No existen medicinas. Ni remedios. A veces existe alguna regla, una receta. Otras veces es todo casual y sólo te queda esperar a ver si tienes suerte. Fuerza, rabia, determinación. Un motivo para volver a casa, para buscar otro gran éxito, para trabajar, cansarte, esforzarte, para alcanzar la meta final. Ese que, después, decide hacerte descansar justo en sus brazos. Una magia que se enciende por la mañana y no se apaga por la noche. Fácil. Uno se ecuentra, se elige, se mete en un mar abierto.


No hay comentarios:

Publicar un comentario